martes, 11 de septiembre de 2007

Ya va

Extiende las manos hacia el techo. Tumbada en el suelo, no puede ver lo que tiene a su lado, le resulta imposible mover el cuello. No sabe qué es lo que ha pasado. Sólo siente dolor en todo su cuerpo. Quiere llegar al techo, elevarse alto para salir de esa habitación. A la velocidad de la luz, pasan por su cabeza momentos que ha vivido antes, o que cree que ha vivido. Sus hijos, su madre, todos la miran sonrientes, con el mismo color azul de los ojos, y un brillo especial que los ilumina a su alrededor. La están esperando con los brazos abiertos. "Ya voy", quiere decirles, pero la voz no le sale. Algo se ha roto en su interior, y se extiende por todo su cuerpo. Es un silencio atronador, y a su lado otro silencio, que ya ha invadido todo el cuerpo. Ya va, está muy cerca.