lunes, 21 de enero de 2008

Mil miradas

Tengo una obsesión por los ojos. Es algo que no puedo evitar. Para contenerme lo que hago es dibujarlos. Cutre, claro, porque no tengo ni idea de pintura, pero me relajo dibujando ojos que me parecen bonitos, atractivos. Generalmente me gustan grandes, y con vida propia. Expresivos hasta la máxima potencia, que sepa lo que su dueño me quiere decir con sólo mirarlos. Pero eso me puede pasar también con ojos pequeños. Me da la sensación de que una persona con ojos grandes tiene un poder mayor de control sobre los demás, porque puede ver más de una sola tajada. Mentira, por supuesto, pero con ello creo un argumento suficiente para sentirme atraído por una persona con los ojos grandes, y bonitos.

Por lo general, unos ojos grandes vienen acompañados de unas manos grandes, bien definidas, sin callos, con la piel suave, de las que dan benos apretones e imponen. Al final, siempre acabo sucumbiendo a los poderosos, sin llegar a la dominación. Y generalmente no me dejan tocarles ni mirarles a los ojos porque no tienen tanto poder como yo pensaba, y no se han dado cuenta de que estoy allí, no me han visto, y ni me han tocado, controlo yo mejor la situación, pero por mis ojos pequeños y mis manos finas, no sé cómo manejarme.

Cuestión de fisionomía. Estoy abocado a que los ojos que quiero no me vean.

viernes, 18 de enero de 2008

Después de tanto tiempo

Ha pasado mucho tiempo desde mi último post en este espacio tan personal. No voy a escribir hoy mucho, simplemente aviso a navegantes de mi regreso que viene cargadito de nuevas historias, más sorprendentes, más impactantes, mejores! Espero que os gusten!!!

Ahora os abandono que me voy a Zarzalejo a pasar el fin de semana!