Todo un misterio
Es martes, y no voy a trabajar por un asunto familiar de máxima importancia. De hecho, no he dormido en toda la noche. Son las 8 de la mañana, oigo movimiento en el salón. Mi madre ya está recogiendo para que, a nuestro regreso, no haya que limpiar mucho, porque nos espera un día agotador. A las 9:20 ya estamos allí, pero sólo puede pasar un familiar, así que decidimos que sea mi madre, que está como un flan de nerviosa, y puede tranquilizarse si ve a mi hermana. Pero nos equivocamos,porque se pone más nerviosa todavía al ver a mi hermana llorando por la ansiedad. Tampoco ha debido dormir mucho. Una mujer sólo tiene a su primera hija una vez en la vida, y eso es lo suficientemente importante como para sufrir insomnio. Por fin , nos dejan pasar a todos, y seguimos a la enfermera que empuja la camilla en la que se encuentra mi hermana. Yo la veo estupenda, debe haberse tranquilizado ya. Subimos en el ascensor y nos indican cómo llegar a la sala de espera. Aguanto 5 minutos allí y me voy a ver al marido de mi hermana, que está en una zona más solitaria, esperando a que le saquen a la niña para que la vea un segundo,antes de llevarla a la habitación en la que permanecerá con su madre hasta el alta médica. Está como un flan también y me empiezo a desesperar porque odio los hospitales, y más cuando lo que viene es vida, porque sus paredes me hacen pensar que nada bueno puede pasar dentro, aún cuando lo que ocurra sea un nacimiento. Vuelvo a la zona de espera con mis padres, y pasan mi madre y la madré de mi cuñado para poder ver a la niña con el padre. Vuelven emocionadas. Son las 11 de la mañana. Irene ha venido al mundo sin esfuerzo alguno, pues nació por cesárea. Mi madre llora como una magdalena por haber visto a la personita que de ahora en adelanta colmará todas nuestras espectativas de vida, y hará que seamos más felices.
A las 14h aún no podemos entrar en la habitación porque las enfermeras están acomodando y limpiando a la madre y a la hija. Cuando pasamos dentro, no me puedo creer lo que estoy viendo. Algo que ha salido de mi hermana, tan bonito, tan despierto, tan ...precioso. Es preciosa, no puedo definirla de otra manera. A pesar de ser un bebé, es muy bonita, con los ojos muy abiertos, y atenta a todo. Escucha un sonido, y abre los ojos todo lo que puede atenta. Pero lo más sorprendente de todo es cómo es capaz de saber que tiene que mamar. No se extraña cuando el pezónentra en su boca, simplemente traga hasta que se queda dormidita. no me lo creo, pero lo están viendo mis ojos, es así. Más lista que el hambre, apoya su manita en el pecho de su madre y absorve la leche poco a poco pero sin descanso, como si se la fueran a quitar. Y se enfada si la apartan de su madre. Que rica. Ójala tenga ese carácter de mayor y sepa disfrutar de la vida con cabeza. Yo me encargaré de los caprichos...
Para muestra de que lo que digo es cierto, algunas imágenes de la pequeña más bonita del universo: